Armando Luna Pineda

TU MANO BAJA

Veo la noche elevarse en su silencio
una estrella sale de vacaciones
callan la palabras
se quieta el corazón
la conciencia encuentra su refugio
el sueño de partir a la inmensidad
donde los ojos no saben de colores
donde no hay distancia.
 Y sigo el camino a esa luz
que me instruye sin saberlo
llega la gota de tu inspiración
aliento de vida a mi ilusión
la mano de mi poco entendimiento se alza
buscandote en lo alto
presiento que encuentro tu mano que baja
a dar auxilio a mi sed de tí.
y puedes ver mi éxodo,
y puedes tocar mi existencia,
y puedes disolver mi materia...
Más, quieres que siga aquí,
quieres que me quede;
solo te pido paciencia,
solo te pido perdón;
sabes que me cuesta dar respuestas ciertas
a tu deseo,
a tu misión,
sabes que me faltan las fuerzas
de las palabras, de la fe...
te pido  misericordia
que me guardes hasta el último aliento
para dar por cumplido tu pedido
para dar al pobre su merecido.

Te esperaré
cae la noche
a mí conciencia ha llegado tú luz,
se que estarás
mostrándome esas huellas
a mis pies,
a mi mis ojos,
a mi razón.
Y si llegare a conocerte

tan sólo una milésima y un poco menos
será nada
Por que eres Dios
más allá de los límites de mí razón.
Y me basta
es álito  tú palabra
en cada milagro al despertar.



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