Nerea Acosta

HE DECIDIDO SER ISLA

 

Cargada con tu recuerdo, he decido ser isla

de las que brotan aisladas más allá de esta orilla

en océanos de tiempo y mecidas por la brisa

Al viento plegare las velas para que sean mis alas

y mi alma bogara como nave abandonada.

 

Tendré mis propios crepúsculos

fundiéndose entre los riscos en tonos de mar y ocre

para bañarme los ojos con bellas nubes de púrpura.

Y también amaneceres como lienzos transparentes

que me roben la mirada todavía adormilada.

 

Día a día construiré un refugio con la arena

mientras suspiro tu nombre y palabras que te sueñan.

Sobre las dunas doradas recostaré mi cuerpo

para sentir el azul paseado por gaviotas

y al llegar la noche vea como se encienden los astros.

 

Se irán abandonando cada una de las olas

hasta que en el horizonte pueda divisar tu cuerpo

y la playa como alfombra irá sintiendo mis pasos

porque voy a tu rescate, volando sobre mis pies descalzos.

Para ti seré la isla, para mí quiero tus brazos mojados.

 

 

 

 



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