Cotton Candy

De parte de tu amante

Te escribo con una tonta esperanza. Solía gustarme imaginar que sentías lo mismo… Quizá por tu manera de hacerme el amor.

Solo quería hablar contigo: Mi eterno cómplice.

Últimamente nadie me soporta. No me calienta ni el sol desde que no estas.

¿Será posible que este humillándome una vez más?

Te dije tantas veces que te amaba…

Es irónico sabes, jamás habría notado tu existencia.

Merezco este dolor, jamás te detuve y fue por esta razón: Te quiero.

Recuerdo tus besos, tus notas, tus ojos verdes, nuestras locuras, no puedo evitar sonreír cuando pienso en eso.

Desmiénteme que eras feliz a mi lado, hazlo, te lo suplico, hazlo porque estoy aferrada a que era cierto.

Sé que esta noche me atormentare por saber que estas en sus brazos y sé que mañana me volverá a pasar. Quizá con suerte algún día mis desvelos sean por algo más.

Te escribí para despedirme pero este maldito vicio de decirte que te quiero no lo puedo dejar, es mi gran defecto amor, tengo una estúpida fe en que un día vas a responder “Yo también”

Se feliz.

Comentarios1

  • Raquelinamor

    El que siembra en terreno ajeno, hasta la semilla pierde, no importa cuanto la regaste, ni todo el cariño con que la cuidaste, sencillamente, sopla el viento y te quedas como empezaste, sin nada, asi que no te atormentes, no sufras por aquello que no tiene raíces, sino hojas de viento secas, si fue dulce alguna vez, no hubo frutos, ver enfila tus velas, busca otro rumbo, sueña con otros besos, olvida el papel de amante, es triste compartir la mies, y la soledad triste de tres. Fue un placer leerte, felicitaciones por tus letras, intensas, bien logradas, te saluda, raquelinamor



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