didisar

Maldito día de Amores

 Cual púrpura, y cual anfibio rosal

Mi presencia es ausencia del buen amigo, de un amante real

Más escondido en mis pautas suelo abecés llorar

La apariencia nos engaña y suele abecés disparar

Sin saber de qué grande es el fulminante o su metal

Ha de anclarse y refugiarse

En este corazón de empañada soledad

O de amores y de sus días

Este el que hoy me ha de sentenciar

A una muere sin remedio a una fría calamidad

Y solo piensa en acabar con mis versos la magia que en mi mente esta

Y al clemente y al ausente suelo abecés ofrendar

Los vacíos desafueres que recito al respirar

O de amores maldito día el que me ha de sentenciar

No a mis huesos o a mi carne pues el necio ha de hablar

Quien es el que habla y decide mi final

Final maldito os maldades de vuestros labios han de dar

Soy un joven inocente que algún día ha de amar.



Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.