Rafael Rec

EL SILENCIO QUE LLEGÓ



"...si yo escuchaba solamente el silencio,  era porque aún no estaba acostumbrado al silencio;

tal vez porque mi cabeza venía llena de ruidos y de voces"

JUAN RULFO

"Pedro Páramo"

…así que apareció siendo indeseable y necesario;

siendo el problema y por cierto, la respuesta;

se convirtió en la luz y oscuridad de la certeza

y fue de todo lo callado un buen glosario.

 

Sí, fue el silencio que llegó sin invitarlo

y se adueñó de las palabras y los versos,

hizo que viera yo del verso su reverso

¡y se instaló…! así que tuve que aceptarlo.

 

Y al aceptarlo lo nutrí con mi franqueza,

se convirtió en el confidente más confiable,

era el antídoto de lo vituperable

y fue mi aliado aunque quizá sin sutileza.

 

Si bien llegó sin esperarlo y tan furtivo,

fue su invasión un buen camino hacia el olvido;

lo trajo un ángel que, pensé, había confundido

al silencio que aniquila y al silencio curativo.

 

Lo aniquilante del silencio es la mentira,

la que se oculta si es verdad que compromete

o la que esconde ese cariño que engrandece

al buen amor que en un poema más se inspira.

 

Lo curativo del silencio es la palabra,

la que se oculta porque no debe decirse,

porque es mejor callar el alma que agredirse

y no dar vida a lo que aun muerto, así nos mata.

 

Es el silencio ambivalente y compañero

un buen apoyo en las jornadas de reencuentro

con la verdad, con nuestra vida y nuestros sueños,

con ese "yo" que sin silencio no es sincero.

 

Lo trajo un ángel compasivo y ocupado

en devolver sinceridad a tanto verso

y transformar en bondadoso lo perverso,

y así cuidar que lo vivido este saldado.

 Derechos Reservados de Autor  ® Rafael Rendón Contreras  SafeCreative.org

Código de registro: 1604267318534    Fecha de registro: 26-abr-2016 1:59 UTC

 

 

Comentarios3

  • Nancy Ruiz Lee

    Bellísimo, Rafael. Es cierto que necesitamos del silencio para tantas cosas como reflexionar, relajarnos o fundirnos en la naturaleza. Bien logrado. Me encantó. Saludos, amigo.

    • Rafael Rec

      Gracias Nancy. Yo creo que el silencio es ambivalente como muchas cosas en la vida. A veces salva y a veces daña. Muchas veces se le vitupera seguramente porque no se le conoce (al silencio auténtico que casi siempre suele ser el interior), pero una vez probado y disfrutado uno aprende a manejarlo. Saludos y nuevamente...¡¡¡¡FELIZ CUMPLEAÑOS!!!!!!

    • kavanarudén

      Amo el silencio. Ese silencio que te interpela, que te hace ver la verdad, tu verdad, que atraviesa el alma y te purifica.
      Un hermoso y sentido poema amigo querido.
      Ojalà hiciéramos màs silencio dentro, el verdadero silencio.
      Un abrazo desde estas tierras.
      Siempre admiràndote.
      Kavi

      • Rafael Rec

        El silencio curativo es el precedente de la paz interior porque nos permite conocernos y de ahí viene, en gran medida, la paz en el mundo. Un gustazo reencontrarnos en este espacio Kavi. Saludos.

      • sanzsant

        Que sentida reflexión nos brindas Rafael, y que cierto que en ocasiones se busca la soledad por escuchar lo que dice el silencio, sea mentira o verdad.
        En mi caso me gusta el silencio, pero no del pleno, si no de aquel que se envuelve en el entorno de un paisaje, el agua de un río, el canto de un jilguero, una brizna de aire... a mi me gusta ese silencio.
        Un gusto enorme pasar por tu espacio Rafael.
        Un abrazo muy sincero y que tengas muy feliz día.

        Sanzsant.

        • Rafael Rec

          Estoy de acuerdo contigo. El ambiente de paz exterior, ayuda al silencio interior, a encontrarnos con nosotros, a conocernos y a entender muchas cosas, como por ejemplo, por qué sufren los buenos, por qué la paz parece imposible, por qué nosotros mismos a veces no tenemos paz interior. Gracias por tu presencia Santiago. Un abrazo.



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