Camilo Antonio

Poesía es vida

Mis recuerdos de escritura remontan a los tiempos de niñez, cuando escribía historias fantásticas y osadas para satisfacer mi ansiedad de vivir aventuras, pues así sentía que creaba mi historia en la que podía ser el protagonista o sentirme partícipe e imaginar las infinitas posibilidades de vivir nuevas emociones, en las cuales no tenía restricción alguna.


Con el tiempo fui creciendo y llegó a mi la tecnología, me atrapó por mucho tiempo, no obstante, seguía siendo el niño aventurado e imaginativo, aunque ahora la escritura era algo que pasaba desapercibida y opacada por los colores destellantes y vacíos de la industria de la entretención infantil.


Entre séptimo y octavo básico, con el rango de 12 a 13 años de edad, conocí a los que hasta hoy en día son mis más grandes amigos, compañeros fieles, con los que he vivido mis más grandes aventuras y hazañas, "personas de verdad" como decimos.


Entre los 14 y 15 años mi estado emocional empezó a verse invadido por nuevos sentimientos, comencé a razonar el por qué de muchos de los hechos que ocurrían en mi entorno; en mí empezó a emerger el odio, la impotencia, la pasión, la nostalgia, el deseo, entre otros; todos esos nuevos y pasionales impulsos que trataba de callar en mí y tratar de vivir "tontamente" como lo defino yo, sin cuestionarse las cosas ni razonar; pero no lo lograba, al contrario, más le daba vueltas al tema, lo que me hacía entrar en trances pensativos que quedaban registrados en mi memoria.


A la edad de 16 años comencé a sentir una pasión muy fuerte por la música; siempre la sentí, pero esta vez era algo más que un pasatiempo o "un gusto" solamente: se había convertido en mi pasión. Por eso mismo empecé a instruirme y a aprender nuevas cosas de forma autodidacta, lo que me llevó a compartir cosas nuevas con mis amigos, intercambiar conocimientos y disfrutar del fruto de la práctica. Uno de esos amigos fue el que me incentivó a escribir mi propia música y conformar un grupo, lo que por no definir a tiempo, no se concretó en ese momento; aún así, seguí con la idea: empecé a escribir nuevamente, empecé a recordar todos esos sentimientos alojados en mi memoria, además de que en esos momentos estaba viviendo las más grandes aventuras de lo que hasta ahora es mi vida, por lo que la vergüenza y el miedo fueron siendo destronados por lo que era la inspiración en el momento; aunque ahora no eran historias ficticias, ahora yo retrataba mis propias aventuras y sentimientos.
Como todo en la vida va y viene, el grupo que no se había conformado volvió a ver la luz, ahora con una pasión y convicción que no se podían callar, lo que nos llevó a presentarnos en distintos escenarios.


Luego de todos los hechos descritos anteriormente, mi vida y mi pensar crecieron inconmesurablemente; a mis 18 años vivo con pasión y sentimiento cada día de mi vida sintiendo el aire libre arriba de mi tabla, junto a la música y la escritura. Todo esto con esa pasión y convicción que no se podían callar; que no se pueden callar
... que no se van a callar.

Comentarios1

  • Benjamín Nicolás

    Bienvenido al parnaso hermano. Buen comienzo.

    • Camilo Antonio

      Gracias camarada, saludos.



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