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91. RELATO

 

 

91. RELATO

 

 

BOCETOS

 

 

Carla se siente su propia sombra y como si su cuerpo fuera ignorado por el mundo. Su vestimenta gris intenta expresar su anonimato. Siente el peso de su insignificancia, que contrasta con el brillo de la mañana reflejado en el vidrio de la tienda, por el que ve pasar su vida de costado, como si no le perteneciera.

Revisa los diseños en oferta, que se encuentran en el piso del escaparate, por no mirar de frente al maniquí que ostenta su belleza en un vestido azul.

Temerosa de su propia presencia, empieza a andar hacia la puerta del negocio, cuando desde el interior, una empleada la mira con desdén, haciendo que ella volviera sobre sus pasos, presa de su intimidación. De pronta se encuentra de frente con una mujer, quedándose parada ante ella con su débil estampa, congelada. La señoñra le sonríe y Carla por primera vez descubre que esta viva y esboza una sonrisa.

- "Gloria..."- Dice la dama extendiéndole una tarjeta personal. -"¿Y tu eres...?- Pregunto.

- "Carla"- Contesta con timidez elevando los ojos lentamente hasta rozar su mirada, para luego devolverlos a su lugar.

- "¿Me preguntaba si te gustaría posar para mi taller de dibujo?- Pregunta la mujer aun con tarjeta en su mano extendida, mientras Carla la toma y la mira.

"L a belleza del cuerpo, arte y grafito". Leía en aquella tarjeta Carla instante en el cual se ruborizo levemente y miro a Gloria de nuevo.

- "La paga es buena y por unas pocas horas"- Dijo Gloria y sonrío levemente.

- "Tal vez"-. Dice Carla tímidamente mientras guarda la tarjeta en el bolsillo de su gabán y se dispone a seguir su camino.

- "Te espero esta tarde... Como a las tres..."- La mujer le grita a la distancia.

Frente a la puerta del taller de dibujo. Carla ingresa y descubre el lugar: vidrios que reflejan a la gente que pinta cuerpos desnudos bañados por una suave luz.

- "Me alegra que hayas venido"- Le dijo Gloria.

Carla esbozaba una timída sonrisa. Gloria la toma del brazo y la lleva hacia el centro del salón para presentarla a los artistas.

- "Quítate la ropa"- Le dice.

Su blusa, sus medias y su ropa interior aparecen colgadas en el vestier. Carla escucha a Gloria decir: "Veo que es tu primera vez. Deja caer la túnica cuando estés lista y solo se tu misma"- La alento.

Carla siente su cuerpo empequeñecido. Suelta su túnica y deja su pecho al descubierto. Abril, que esta frente a ella, no logra pintar su mirada. Continua con su boca, cuello y hombros, pasando por sus delicados brazos, fisgoneando sus partes íntimas, devolviendo su mirada a su bello y bien torneado busto, lo pinta, como si sus dedos tocaran aquella prodigiosa voluptuosidad.

Donato da forma a sus pechos con un trozo de carboncillo. Carla nota que sus pezones se resisten a su voluntad y cobran vida propia. Se levanta abruptamente y su cuerpo desnudo se ve bajo la luz que la encandila.

Levanta su mano para intentar cubrirse del resplandor y por fin descubre que su cuerpo se ha desprendido de su sombra. Nota como su sombra proyectada dibuja su esbeltez.

La vida le vuelve a su rostro. Abril logro completar la mirada y Carla se siente liberada; su cuerpo ahora esta dispuesto a dejarse explorar hasta que la luz se extinga.

 

Comentarios3

  • Eben79

    Grata la lectura de su preciado relato amigo pnca...
    Un cordial saludo.
    EBÉN

  • Paola. B

    Me encantó y hasta me quedé con ganas de leer mas ,muy bello Saludos

  • El Hombre de la Rosa

    Genial tu soberbia prosa estimado Pepe
    Un placer leer tus letras
    Saludos de amistad
    El Hombre de la Rosa



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