Aviador nocturno

Libertad de expresión

para ejercer el derecho a la libertad de expresión
lo más recomendable es irse a una isla desierta
así no se corre ningún riesgo
como por ejemplo incomodar a quienes
puedan sentirse zaheridos por las expresiones vertidas
especialmente si se trata de gobernantes o funcionarios del Estado
que suelen ser muy susceptibles
dadas las altas investiduras de que se hallan investidos
porque a mayor investidura mayor daño moral
y no es buena idea andar dañándoles la moral
a los altamente investidos
porque como generalmente –no siempre- no tienen mucha
o no tienen ninguna
dañarles la poca o ninguna que tienen
los pone de muy mal humor
y las consecuencias pueden ser funestas

ahora bien debe procurarse además
que en la isla antes mencionada
tampoco haya animales autóctonos
especialmente carnívoros o herbívoros de más de trescientas libras
porque también se sabe de casos en los que a estos
les molesta cuando se ejerce
el derecho a la libertad de expresión en su presencia
tanto o más que a muchos funcionarios

se registra el caso de aquel ciudadano
que quiso ejercer su derecho a la libertad de expresión
dentro de la jaula de una pareja de leones
y a los felinos no les hizo mucha gracia
porque estaban por aparearse
entonces mientras el ciudadano empezaba
a ejercer su derecho
el león (el macho) lo interrumpió con dos o tres zarpazos
y zas se acabó el ejercicio del derecho

afortunadamente no le pasó nada
porque un veterinario le disparó un tranquilizante
y al cabo de unas horas se despertó muy contento
y finalmente se apareó con la leona



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