Walter Trujillo Moreno

LA DANZA DEL BLANCO Y EL NEGRO

El mar no distingue colores
no obedece ordenes
no conoce reglas finales o códigos especiales
no se doblega ante nadie
no pide perdón por lo que hace o deshace
no le gustan los intrusos
en especial cuando
medita o cae el sol
el mar dialoga y espera que entiendas su mensaje
y te retires a tiempo
antes de descargar sobre ti
su ira desmedida

 

Al intentar establecer un dialogo con el mar,
pensando tener algo que decir,
pensado hallar una repuesta. Pierdo,
al mar no le interesa mis plegarias.

Mis lágrimas vienen del mar y terminan en el mar,
al mar no le conmueven mis lágrimas, esta lleno de ellas,
aunque le interesa como yo a él lo veo,
el mar es un sujeto de respeto y derechos
y desmedido si es necesario.

La mar tiene alma propia, el alma del mar,
Dios de siempre, regazo de dioses, peces,
origen de la vida y sus habitantes;
nido de seres raros y misteriosos,
el cielo y el infierno están guardados dentro de sus tesoros.


Hoy basurero gratuito de químicos y desechos mortales,
como señal de rechazo hunde un barco lleno de tóxicos
y expulsa a un Cormorán negro de sus aguas verdes.

Escribo mi nombre sobre la arena,
provocándolo y tentándolo a seguirme,
sin preguntarme,
borra mi nombre
y me prohíbe seguir escribiendo.

 

Tomo una piedra pulida de la playa,
reniega, se riza y se retuerce de ofendido,
se traga todo lo tocado,
convierte su alrededor en Blanco,
da señales de estar descontento. Se hace sentir.

Me escondo tras las rocas y lo reto a danzar la “Danza del tiempo”
simuló venir del presente, aunque pienso en el futuro,
en mi bolsillo escondo una foto de mi pasado,
el mar retira sus olas para pensar mejor;
regresa intempestivamente,
deposita a mis pies una estatuilla desconocida,
al mirarla descubro huellas de pasado con gloria,
se retira dejando espuma a su paso. Eso es el presente,
sus huellas se quedan hasta el atardecer sin sol.


De pronto levanta sus olas sobre mi cabeza,
me invita a danzar la “Danza del futuro” en su palacio líquido,
me niego,
se que eso significa mi fin,
se enrolla por completo y
extiende sus aguas y me ofrece una ola suave en forma de brazo amigo,
me niego nuevamente,
me retiro repentinamente,
tomando aliento fuera del olor a yodo y salitre,
grito al mar y sus dimensiones;
dejo muy en claro,
mi mundo en este presente esta fuera del agua;
vocifero, tu propuesta encierra el no retorno;
mentiría si niego lo siguiente,
me tienta a seguirlo hasta sus aposentos.

Esa invitación significa “ La Danza de lo Blanco y el Negro”

 

Walter Trujillo Moreno, Berlin, Enero 2015

 



 







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