Fantasma de Nadie

Dama De La Periferia

Arrastrando en sus faldones

El incansable deseo

Que dedican a sus pasos

Los ojos de los obreros

Camina con un vaivén

Bailando en vestido negro

La dama de la barriada,

¡Cómo la echaré de menos!

Porta en el bolso el carmín

Del atardecer del cielo

Con el que pinta sus labios

Para colorear los besos.

Una flor lleva en la oreja

Camino del cementerio

Porque deja a sus dos lados

Hombres que parecen muertos.

No es la primer minifalda

Que se ha visto en estos guetos,

Pero emborrona a su paso

Los demás trapillos nuevos.

Tengo para cuando vuelva

Doce ramos de heliantemos,

Uno para cada mes…

¡Cómo la echaré de menos!

Comentarios1

  • Lincol

    Dama de la periferia que arrastra a su paso miradas y deseos que sigilosamente despiertan anhelos que se esfuman al momento. Es un placer leerte.



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