Esteban Mario Couceyro

Fracaso

La luna se mete por los cristales

es la misma luna tibia del verano

pero el frío, endurece mi cuerpo

como los años, implacables

y los fracasos, imperdonables...

 

Esa luna, la misma del verano

es testigo

de como, miro las manos

dejandolas como están

del papel en blanco, cruel

semejando un túnel

que lleva a otros lugares.

 

La mente, me invita

al pesado vuelo de los cisnes

hacia la libertad..., la luz

desgarrándose de mí...

hacia la libertad…, la luz

de esa ventana

testigo, junto  a la luna

de mi quietud.

 

Comentarios3

  • pani

    POETA DEL PENSAMIENTO ILUMINADO Y DE LA DUDA CLARIVIDENTE...

    • Esteban Mario Couceyro

      Tus palabras, son un honor inmerecido, que me aventan, en cielos de palabras.
      Gracias y feliz año
      Esteban

    • Beatriz Blanca

      En la mente pensante del poeta que duda y se atormenta está la condición de ser sorprendente.
      Un sincero saludo y buen año amigo.

      • Esteban Mario Couceyro

        La sorpresa de si mismo, es algo así como un espejo del alma. Es darse cuenta que somos un puñado de posibilidades distintas.
        El secreto, es consensuarlos en un mismo objetivo.
        Te saludo, en este inicio de año, que seguramente cumplirá con los deseos de todos.
        Un abrazo
        Esteban

      • Raquelinamor

        Esa luna testigo callada, guardando secretos junto a la alborada, del hombre, de las aves amantes, de la tristeza de los navegantes de este mundo apasionante, donde vamos endureciendo el alma acariciada de años y fracasos imperdonables, mi luna saluda tu luna en este nuevo año, donde seguirá cada noche de visita la luna, para recordarnos que aún bajo su influjo seguimos vivos. Excelente poema lo deguste como un manjar de penas, gracias por compartirnos parte de tu extraño universo en surrealistas versos. Feliz Año Nuevo.

        • Esteban Mario Couceyro

          La insatisfacción del fracaso, es el motor de mejores mundos, dónde el alma sensible, siempre deseará una luna de suaves brillos y sueños nuevos.
          Que la dicha sea suficiente y que el deseo reste algo a la dicha, para que esa magia del porvenir se renueve.
          Un abrazo
          Esteban



        Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.