Viaf

Post Crucifixión

Hoy, que la condena lignaria se ha extraviado,

que el clavo ha cedido a su inexorable natura,

y que la plebe (¿eximida?) ha olvidado

la carne del Hombre, muerta y délfica.

Hoy, que el empíreo ya no pernocta

sino en el viso secreto de una parábola,

y que el tiempo es un desatino (apócrifo)

de treinta monedas de plata y un beso de felonía;

 

no soy más que un esbozo del fango,

Cautivo de un momento longevo (casi infinito);

clavado a los maderos,

huérfano de memoria,

preso de cuerpo y sien,

de historia, vigilias y espacio,

ahogado en la redundancia.

Interminablemente: crucificado al orbe.

Comentarios2

  • Alejandrina

    Hola , me gustó tu poema, tiene mucho simbolismo y me recuerda a alguien.
    saludos de Alejandrina.

    • Viaf

      Muchas gracias! Saludos.

    • Edgar Alejandro Romero Vargas

      Necesitamos, insisto más poemas así, bueno, me gusto.

      • Viaf

        Gracias por tu comentario! Saludos.



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