Isabella Anchondo de Salazar

¿PORQUE ME ABANDONASTE?

 

 

(Carta a de un hijo a un padre ausente)..

 

Hoy como nunca, desearia

Poder decirte, muchas cosas 

Abrazarte fuerte y estar orgulloso de ti,

Y decir: 

¡Éste es mi papá!.

 

El que guiara mis pasos

Y se desvelara preocupado 

Cuando de niño enfermaba,

Y si por miedo a la oscuridad

A veces lloraba,

Me abrazara y se quedara

Hasta que entre sollozos dormitaba.

 

Aquél que me llevara a la escuela,

Y orgulloso de mi aplaudiera mis logros

¡Un diploma mas que festejar!

Una navidad llena de recuerdos

En familia, siempre ¡sin ti!.

 

El que me aconsejara en la vida

Aquél que curara mis rodillas,

Cuando a aprender a andar

En bicicleta me lastimaba,

Ese señor que debió cuidarme

Quererme y apapacharme

Solo por el hecho de ser mi padre.

¿Donde estaba?

 

Ese de rostro borroso el cual

No recuerdo,

¡porque nunca estubo presente en mi vida!

Aquél que me vió nacer

Pero jamás crecer y preocuparse.

 

Le dejó toda la carga a mamá

Y ella supo sacarme adelante

Quiero que sepa que yo...

No le guardo rencor, 

Pero tampoco amor

Lo esperé tanto tiempo

Con los brazos abiertos

Y el... ¡jamás regresó!.

 

Aún recuerdo de niño

Veía con envidia a mis compañeritos,

Acompañados de su papá y el mio...

¿Donde, donde estaba?

 

Solo mamá, ¡siempre mamá!

Ella siempre a mi lado 

Abrazandome y mimándome 

Y a veces regañándome

Siendo inflexible y consecuente a la vez.

 

Eso le tocó hacer,

Doble papel, ¡pobre mamá!

Y a veces lloraba en silencio

Cuando yo le preguntaba por ti

Y no tenía respuestas para darme,

¡Por no querer lastimarme!;

 

Mientras yo echándote de menos 

Preguntandome si algún dia

Podría conocerte, ver tu cara

Enfrentarte y decirte

¿Porque me abandonaste?

 

Siendo un niño tan pequeño

Y me confinaste a la soledad

¡De tu ausencia!

Que cruel fuiste, pues yo

¿Que culpa tube?

Si supieras, ¡cuanta falta me hiciste!

Pero ahora,.. ¡ya no!

 

Soy un joven en espera

De ser un hombre y quizá

Algún dia también sea papá

Y pueda comprenderte

Y entonces, solo entonces...

perdonarte.

 



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