k-paranoic

No pasó nada

 

Para la tarde olvidaré todo lo que escribí para ti

y tus retratos en mi memoria serán incinerados

como los restos del tiempo que a tu lado viví.

 

El silencio que se escucha en tu mirada de rencor

me hiere más que una herida de bala en el pecho

que no me deja respirar, haciéndome vivir con temor.

 

El cielo se ha puesto celeste desde la última vez que,

en el lecho de nuestra muerte, hablamos riendo.

Ya no soplan los vientos del atardecer,

y ya no siento las mismas ganas de gritar mis enojos al cielo.

 

Somos celosos por naturaleza, pero tú lo olvidaste.

Te veo evitando cruzar miradas, fingiendo no conocerme;

no sé si me duele más el verte alejarte,

o negarte al momento de esconderme.



Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.