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LA ELEGIDA

 

 

Me causa cuidado tu nombre

de donde vengo en mi lengua

no se dice de esa forma

y mi corazón te nombra

pero mi voz se hace nula,

pues no quiere ya tus burlas

no quiere más tus desaires,

ha de sonar por los aires

tu nombre como yo quiero,

que se entere el mundo entero,

que te quiero a mi manera,

que es la forma verdadera

de querer a una mujer,

tú ya lo vas a saber

y aprender lo que es cariño,

 

como hombre no como niño

tratarte como hembra que eres,

demostrarte mis quereres

con mi cuerpo y con mi alma,

darte un respiro una calma

y después volver a ti,

sostenerte sobre mí

y repartirte mil besos,

que hagan vibrar  tus huesos

aceleren tu corazón

y de paso una canción

acompañe mi velada,

que esta noche enamorada

para ti sea inolvidable

y al que pregunte le hables

le cuentes de tu amor vivo,

 

que lo aprendido conmigo

nunca lo vas a olvidar

y que te vas a quedar

toda la vida a mi lado,

que yo soy tu ser amado

desde ahora  para siempre

y que en tu alma lo sientes

como nunca habías sentido,

que jamás habías vivido

con tanta felicidad,

que cambió tu realidad

el ponerme en tu camino,

gracias das a lo divino

como yo las supe dar

cuando te pude encontrar

agradeciendo al supremo,

 

que conmigo fue muy bueno

al  escuchar  mis solicitudes

que desde las multitudes

te escogió para mí

y me siento tan feliz

de que seas mi compañera,

que por fin la larga espera

tenga su buen final

y nunca me han de faltar

razones para adorarte,

pongo mi vida por delante

por mi amor imperecedero

que no existe nada más verdadero

puro cristalino y tierno,

que este sentimiento eterno

sea una oportunidad

 

y que todos nuestros sueños

se nos hagan  realidad

                                       por los siglos de los siglos...

                                                              ...por toda la eternidad.



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