Franjah Tiken

Y entonces llega la noche...

Y entonces llega la noche,

y cuando todo está en calma,

en ese preciso instante,

tu recuerdo golpea mi alma.

Y no me preguntes porqué,

si este amor de amores,

que fue un verdadero acabóse,

una absorbente constante,

supo hasta regalarme,

eternas pinturas de goce.

 

 

Caen mis párpados, y a su vez,

cae la luna entre las nubes,

preciosa y brillante entre algodones,

saluda al sol por el este,

mientras mi corazón expectante,

sueña con olvidarte al día siguiente.

 

 

Y no es despertar sin más,

aún queda algún reproche,

excesivo castigo, excesivo derroche,

Y siento que se escapa el tiempo...

 

 

Un paseo, nuevas caras,

mil sonrisas y miradas.

Y en medio del ajetreo,

del ruido y las voces,

una vez más apareces,

como un brillo áureo.

 

 

Agota el celeste su fuego,

y apuesto por la cordura,

pero en medio del recuerdo,

vuelve a surgir mi locura,

y por más que yo lo intento,

no encuentro la manera,

de borrarte un segundo,

de poder alzar el vuelo.

 

 

Y entonces llega la noche !

que me mantiene despierto,

que me provoca el trasnoche,

y a pesar del desconcierto,

siento que ese momento,

es el idóneo y perfecto,

para cerrar el broche.

 

 

Y entonces llega la noche !

y es verdad que no te olvido,

que hasta en mi respirar te siento.

Y cuando amanece el día,

yo quisiera estar despierto,

para al fin tenerte amada mía...



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