poetryman

LA SENTENCIA

Vienes como un suspiro de inaudita

presencia, vomito de oscura sangre;

la sentencia del tribunal que condena.

Odiados guardianes de principios

ridículos que ellos mismos pisotean,

se rasgan las vestiduras antes

lo que saben falso, Kafka, Kafka, Kafka.

En las tinieblas las hienas confabulan,

bandadas de moscas, putrefactos intereses,

odiosos pajarracos de tinta negra

y picos de dura entrañas

¡cómo os odio malditos!

veré vuestras vísceras a la luz de un sol

matinal de resplandeciente justicia.



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