RICARDO V

ESQUINAS TIENE MI ALMA

Si tuviera forma mi alma
ignoro cómo sería,
pero sé que no es redonda
porque sé que tiene esquinas,
rincones con muchas sombras
donde se esconden dormidas
las reglas que me componen
lo que soy en esta vida.

 

Quisiera abrirles puertas
a los caminos del alma,
son caminos de pasiones,
despedidas y llegadas,
de conciencia y certidumbre
que me hacen caminar
con la llama de una lumbre
de certeza y de verdad.

 

Es el alma el refugio
de la pura identidad,
cualidades y defectos
que nos hacen quienes somos,
y a pesar de los disfraces
que en la vida nos probamos
ella es nuestro blindaje
de lo que aparentamos.

 

Cuando nos equivocamos,
cuando herimos o engañamos,
no son dianas los demás
de los males que creamos,
sino es el alma nuestra
quien recibe el falso trato
y nos hace sentir mal
y nos impide salvarnos.

 

En sus rincones hay penas,
los hechos más importantes,
amores, fechas, vivencias
que me forjan el carácter,
es su hermana la conciencia
que me guía en rectitud
pero mi alma es fortaleza
de inmutable magnitud.

 

Busco y rebusco su estela
en mi infinito interior,
más no sé dónde me espera
o quizás la espere yo,
y mi espera desespera
porque el tiempo no descansa
y no quiero que se pierda
lo que he sido y ya no soy.

 

Memoria de la verdad,
de la verdad verdadera,
la que susurra al oído
las gracias por lo bien hecho,
el valor de lo vivido,
el sonido más perfecto
dicho con la voz del río,
del río de lo correcto.

 

Yo no pierdo la esperanza
de hallarla y encontrarla,
porque oculta un recuerdo
que se va yendo y escapa,
es de mi primer amor
aquel que marcó mi cara
y sé que allí se esconde
en una esquina del alma.



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