jesus Alejandro Reina

Delirio



Y  Poe sentado me decía: “Mañana él también me dejará”

pero el sorce en mi olimpo ejercita el engranaje;

sorbe la infusión de mi seso monopolizado

mientras  danzan en un papiro negro y morado.

las hormigas insanas y llenas de letras

que manchan a su paso la camisa de fuerza.

Coadyuvando al subliminal argumento,

del mis dedos hacen el seguimiento

en el cielo aterciopelado de las paredes blancas.

El péndulo de mi cuerpo fotografía tu ausencia,

el piano me es horizontal al rostro,

el alma perdida y un monstro,

humorizan mis  laberínticas muecas.

Tres ángeles entran en mi jardín de juegos,

quieren darme caramelos,

cuatro, cinco, siete, ¡Cien!

Dicen ellos: es por tu bien.

Y mi coyote verde recuerda lo que yo no

entre el  vuelo de mi boda y las burbujas y el motivo

en mi delirio vacío de mi flor de loto

años atrás, de su ida solo quedo una foto.   

 y  Poe sentado me decía: “Mañana él también me dejará”

y el sorce en mi olimpo  lloró mi amor .



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