Antonio Mena Omeara

El Azul del Alba

Lo más doloroso de perderte,
es no escuchar tu voz,
y tus plegarias que por protegerme,
a Dios llegaban para sostenerme.

Lo más doloroso de no verte,
es no poder contagiarme de tu alegría,
y de la fuerza que siempre a mi llegó,
cuando andar más no podía.

Lo más doloroso de no sentirte,
es saber que tiempos mágicos
no volverán por mucho que quiera,
al igual que tus abrazos que anhelo cual quimera.

Lo más doloroso de perderte,
no fue solo que te fuiste,
o que de mi mirada te escondiste,
sino que no te di mi amor,
el que guardo para ti con honor.

 

Para mis tías Alba Luz y Azula Mena.



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