Golo

Los desahuciados

¿Se han preguntado alguna vez cuál es el sentido de la vida?
Seguro que no, la mayoría de ustedes no busca una respuesta que los convenza. La gente como ustedes no tiene miedos o preguntas; o tiene a quien los ayude a lidiar con ellas.

Pero existe, en cambio, el grupo de los desahuciados. Los que lloran solos, los que sienten llover en un día soleado; aquellos para quienes los pájaros ya no trinan.

¿Qué debe hacer un desahuciado cuando le queda mucha vida y ningún motivo? ¿Debe vivir el desahuciado conformándose con ser un amigo para compartir la hora del café? Un desahuciado también disfruta un día en la playa, o la ópera, o algún concierto, pero, claro ¿qué saben ustedes de eso?

Parece, pues, que el desahuciado es una suerte de ser misterioso al que la gente quiere con miedo: lo rechazan temerosos de que cambie y un día ya no tengan de quién hablar en las tertulias que acompañan de licor y tabaco.

Pero ¿realmente querrían ustedes a un desahuciado? ¡Estos misteriosos seres tampoco se quieren! Uno de ellos me dijo que lo que esperaba para su vida era ser feliz -aunque no conociera todavía semejante sentimiento.

¡Ah! ¡Y no vean ustedes cuán particular es un desahuciado enamorado! Yo vi uno el otro día. Vestía uno de eso trajes con los que se disfrazan de realidad. El desahuciado ríe, canta -el que yo vi hasta quiso bailar. Pero el desahuciado solo se disfraza cuando sus labios, los de ella, que conocían el amor, dosifican sonrisas y lo hacen sentir vivo.

Ellos desean hacer del traje su piel, y que ese sentimiento perdure -pero ni se lo imaginen, de eso tampoco saben ustedes.

Yo se los cuento porque lo veo desde adentro. Nosotros, los que pasamos por la vida sin vivir, los que acostumbramos a ser un tema frecuente entre los que señalan para convencerse a sí mismos de que ellos sí viven, ya no esperamos ser felices. Una vida feliz debe ser muy larga, y la muerte parece más cómoda. A fin de cuentas, los muertos no lloran.

Comentarios1

  • Arturo Emprendedor

    Muy reflexivo, muy buen escrito, gracias por compartir.

    • Golo

      Gracias, Arturo, por dedicar un minuto a leer y comentar. De a poco iré subiendo algunas cosas más.



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