liborio cantillo

CXXIV

El tiempo pasa con su cruel compas…

Son las 5 A.M… ya me toca andar,

Voy rumbo al trabajo…

Camino en silencio sin mirar atrás,

¡ el frio se siente, cala sin piedad ¡

Todo el mundo corre, no me quedo atrás,

El metro no espera… alcanzo a llegar.

¡ respiro tranquilo¡

Son las seis y quince, mi rutina va

Conforme al programa que el tiempo me da,

Y son veinte años que marco tarjeta

A las siete en punto, ni un minuto mas.

 

Observo a la gente que a mi lado esta,

Los miro de reojo ¿ en que pensaran?

Sus rostros adustos, su mirada esta,

Perdida en la bruma de la gran ciudad

¿ que meditaran?

Una risa leve asoma a mi rostro

Cuando veo que otros ojos en mi cara están,

Que al cruzar los mios se apartan pensando

Que invadieron mi privacidad.

 

¡como pasa el tiempo, paran los vagones

Y la gente salta mirando el reloj¡

Apuran el paso, se dispersan todos

Creando un murmullo que se va apagando

Dejando las calles vacias, desiertas,

Hasta que el sonido de algunas sirenas

Anuncia que empieza la hora ya de trabajar

Y quedo de pronto enfrentado al monstruo

Que marca mi vida sin saber…cuantos años mas.

 

¡ el tiempo no pasa¡

Trabajo en silencio esperando la hora

De estar en familia, abrazar mis hijos,

Irme a descansar, pensando que mañana

Es martes y a las 4 en punto, volver  a empezar.

Comentarios1

  • liborio cantillo

    si desgraciadamente nos toca trabajar, me acorde de una rutina de hace aƱos trabajando en una fabrica.
    gracias por tus comentarios querida amiga, abrazos



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