Gustavo Martinez Deschamps

CRISIS

El valor aniñado que de noche sube tejados a engrapar luceros… pero la realidad te fusila

con un gatillo fantasma. Ese instante en que los ruidos ahogan y los grillos en su fatídica

orquesta apresan la noche, y en ella, ser, de los minúsculos silencios; de a cuentos…  

intento no ser el romántico que tanto detesto, pero cada tanto voy dejando cosas atrás…

intento no ser el emblemático esqueleto, de la fosa común de la masacre social… Intento…

 

Quizás se pueda ser, aun, resbalándose en su propia purga…

tan imperfecto como trincheras sin guerras,

sin monólogos ocultistas a la faz de una turba…

y un oprimente en el pecho como esperanza en la burla.

 

El miedo; esa fuerza y la frialdad que te rasguñe el culo… atrapado al fondo de un pozo…

calzando la orfandad lastimera… y en ensimismado en las quimérica posesión del cielo.



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