El Corbán

CON EL VIENTO

Dejame desaparecer en la brisa,

Dejame irme con el viento...

 

Dejame que me valla, antes que me pierda en tus ojos altivos;

Hubo un tiempo en que en ellos me perdía, cuando podía ver a través de ellos...

 

Hoy aquellos ojos risueños se me esconden,

Pues hoy para mí están vedados… llamame egocéntrico, pero me gustaba verme en ellos.

 

Mi imagen en tus ojos es todo lo que quería ver…

Y que tú vieras en los míos, tu imagen grabada en mi corazón.

 

Aun no sé qué fue  peor…

Si pisar mi orgullo mientras tú permanecías inconmovible, o no saber, hasta ahora, que es lo que por mí tu ser siente.

 

¿Todo es inútil?, ¿todo es en vano?

¡Oh, mi luna fría! ¿Nada te conmueve?

¿Fueron falsas tus caricias? ¿Mentían tus besos?

¡Déjame beber de tus labios una vez más!

Luego, morir en el silencio…

 

Prometo darte la espalda y alejarme;

Aunque deje en el suelo mi razón…

Y en el viento de un suspiro, el corazón.

 

Al ver la luna esperaré…

Que se nuble, como tu ser en mi pensamiento.

 

Y al atardecer pediré…

Que con el sol muera tu recuerdo.

 

Pues al día siguiente con el amanecer…

Nacerá mi esperanza, hoy muerta.

 

Sé que el Señor me mostrará alguien a quien mis letras ofrezca.

Al verme entonces lamentarás…

La decisión que hoy tomas sin pensar.

 

Más, si un deseo me concediese el Eterno, le pediría que antes que a mí, tú encuentres quien te haga feliz…

 

Que me dé tus penas y dolores…

Que si algún mal has de pasar…

A mí me lo concediese.

 

Acaso, cuando el amor se rompe en uno u otro extremo,

¿Deja de ser amor?

Felicidad te deseo, bendiciones y alegrías…

 

Solo...

 

¡Dejame la poesía!

 

…Y para que mi recuerdo no estorbe...

 

Dejame desaparecer en la brisa,

Dejame irme con el viento...



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