Alexander J. Montero

Cronos

Un arranque de piedras fundidas bajo los alados cascos de este potro

Que al golpe de su pesuña truena tempestad y ola

Cae rayo e infarta el centro mismo de la tierra, algo busca.

 

Enramados gigantes vueltos madera o nevadas montañas cual Atlas

Han sido heridos por la rabia de tal bestia de arqueada nuca

Y de pecho erguido, sucumbidos han sido arcángeles que levantaban

El índice con dirección al cielo en elegante pose digna

De los mas finos y sacros artes renacentistas,

Y en la otra mano envainaban espada de duelo desafiante

Al colérico demonio de fuego.

 

Al oleo sobre revoco cual pintura negra de Goya

de la escena de cruentos arreboles tras las siluetas

De los bélicos ángeles, que contrastaba a la penumbra árida y empedrada

Que pisaba el demonio ecuestre bajo sus llamas mas ardientes

Que los celestiales arreboles, a espada divina fue herido

Pero no detuvo su galope a ala de murciélago

¡Pues bien sabe él y todos! que algo busca.

 

Arcanos dioses de antiguos nombres el intento de desbocar

Al corcel de cumulonimbos y cirros han cometido,

Dioses antropófagos que devoran entre sí a sus propios hijos

Cual Saturno en Roma o Cronos antes del Olimpo,

Al áptero Pegaso poco a tambaleado y eso las parcas lo tienen

Bien sabido, es por su fuerza, es por su ira que ellos temen, su deseo,

Su locura y su tormenta, bien saben alla en el cielo

y aquí en el suelo, el y todos, que algo busca.  



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