SONETOS NOCTURNOS

Soneto # 24 AMANTE AMIGO

 

 

Amiga de mis tristes emociones,

oído de mis penas y amarguras,

rincón de mis dolidas desventuras,

vela de mis antiguas ilusiones.

 

¡Cuánto néctar de luz sabe tu beso,

y más en mí, que, sin sentir, lo digo!

No dudes que este humilde y doble amigo

soñó uno apenas en su boca impreso.

 

 

Nunca más oirás mi voz en ruego

cantándote en fervientes melodías

lo que pudieses darme de ternura.

 

Lisseth, amor, aunque no falte fuego

no insisto y tomo lo que me ofrecías

del olvido: mi verso y la locura.

 

MHS



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