Ludvaldo

SONETO DEL ENGAÑO

Creyendo el vil Cupido que me mata,

aviva más el fuego de mi afecto,

mas causa sin saberlo opuesto efecto,

pues vida intensa dame tal fogata.  

 

Él piensa que mi vida me arrebata

guiándose no más que por mi aspecto, 

y en cambio he de llegar a ser provecto

sufriendo los desaires de mi ingrata.  

 

No quiero yo sacarle de su engaño,

pues tengo por gran bien lo que él por daño,

que sarna, si da gusto, nunca pica;  

 

por eso trampantojos siempre amaño,

y en ellos confiando, ya este año

Amor mi pronta muerte pronostica.

 

Osvaldo de Luis

Comentarios1

  • Carkis Mol Cru

    Excelente soneto, donde se nota un amor, algo especial, pero con mucho sentimiento...
    Saludos cordiales Rafael Molero

    • Ludvaldo

      Muchas gracias y un saludo cordial.



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