Ludvaldo

SONETO DE UN PERVERSO A UNA SACERDOTISA DE SATÁN

Lilith, acéptame entre los novicios

de tu congregación, feliz e impura,

que quiero de tu grey hacerme cura

que enseñe con fruición tus torpes vicios.  

 

Yo quiero celebrar esos oficios

que acaban en la extática locura

que causan los orgasmos por tortura

con látigos, grilletes y cilicios.  

 

Y al fin con tus beatas manirrotas

-de tanto usar las manos- yo las botas

de carne y de parné podré ponerme,  

 

amén de, aupado al púlpito, encenderme

a todas predicándoos en pelotas,

en vez de la Palabra, palabrotas.  

 

Osvaldo de Luis

Comentarios1

  • Alek Hine

    ¡Ja, ja, Osvaldo!, este soneto que consideras gótico yo lo encuentro humorístico. Parece que te poseyó el espíritu sádico mientras lo escribías, porque imagino que habrás querido ser el torturador y no el torturado..., pues en estos menesteres bien queda eso de que es mejor dar que recibir... Ahora que... también vale pasar por masoquista (en un afán por la democracia y la equidad) y dejar que las delicadas manos de una hembra sensual inflijan unos cuantos y ligeros latigazos en el cuerpo de uno, ¡ja, ja, ja!

    ¡Salud!

    • Ludvaldo

      Sí, es más humorístico que gótico, pero considera otra humorada el haberlo clasificado como gótico.

      Me alegro de que te haya gustado.
      Gracias y un abrazo.



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