Esteban Mario Couceyro

Sumergido en la melaza

Hoy mis manos están en silencio
la falta de palabras
es como una espesa melaza
que lentamente me va tragando.

Trato de pensar en el amor
y solo veo besos dados
sin mas sentido que el de abrir
ese espacio que me supera.

Que mal estoy...
trato pensar, intento respirar
quiero avanzar
y me sumerjo más.

Recuerdo el primer beso
lo veo como ese puerto, del que partí
lejano en las tormentas
hoy detenido en un mar calmo.

Miro por la ventana
es un atardecer luminoso
y viene a mí, el último beso
que te dí cuando dormías.

Llegas a la mesa, con la taza de té
hermosa como te veo, quiero besarte
pero no puedo salir
de la melaza, tomado de la cuchara.

 

Comentarios1

  • Beatriz Blanca

    A veces pasa, uno tiene la sensación de no poder transmitir lo que siente y se halla en la incomodidad pegajosa del silencio.
    Mis saludos atrasados.

    • Esteban Mario Couceyro

      ¡Hola!, querida amiga, ha pasado el tiempo como si el reloj tuviese raros números, que no conocía. Pero como un "criminal" inveterado, regreso.
      Es cierto, hay veces, que uno se siente remando en una espesa melaza, dándose cuenta, qué difícil es sobrevivir.
      Un abrazo
      Esteban



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