NeniiTa iIzZa LoVe

A media noche...


Como loca a media noche escribiendo trova,
El alma se me desboca si no tengo un beso de tu boca
Y tú cuan tonto insensible que su amor me prohíbe,
Presumiéndose Dios engendrado ante mis ojos,
Tú que provocas y después te vas...
Vienes y seduces hasta mis fantasmas,
Y después huyes cuan niño intimidado por mis sombras,
Juegas, incitas, provocas, perviertes, me muerdes, sonríes, te vas y no dices más...


Es media noche y sólo pienso en robarte el sueño,
E imagino que eres mió, me intriga tu silencio,
Y te mantienes siendo un inmaculado misterio,
Y yo aquí con mi locura desenfrenada de amarte sin remedio,
A media noche, casi puedo verte postrado en mi cama,
Con sólo un beso te entregaría hasta mi alma,
Si sólo me dejarás probar un poco de ti,
Mi corazón sabría lo que en verdad es latir,
Si quisieras ser mi sol, sin pensarlo sería tu luna,
Seriamos luz en la obscuridad, seriamos fuego en invierno,
Y hasta sería hermoso estar junto a ti si voy al infierno...
¡Porque te amo sin remedio!


Deja que me abrace de ti,
que tu soberbia impura se evaporé en mis labios,
es media noche, el frío me aniquila y muero por dormir en tus brazos,
Prueba mi miel y deja que me ahogue, que me intoxique con el néctar de tu piel,
Déjame ser el vino que apague tu sed, quiero navegar en tu ser,
Dilatarme en cada espacio, en cada sombra, hasta apropiarme de tu alma...


Dame tu cielo y te daré mi infierno,
Cierra los ojos y siente mi beso tierno,
En tus labios dejaré morir el invierno,
Y en tú habitación desbocaré mi pasión,
Anexaré a tus labios que turban mis sueños,
Es media noche y yo sólo quiero saciar tu sed, con el vino de mi piel...


Bebe mi sangre, bébeme completa, siénteme,
Hazme morir en ti, con tus ardientes labios devórame,
Con tus caricias de fuego mátame,
Déjame aferrarme a tus fantasmas en la oscuridad de mi fría noche,
Deja hacer de tus suspiros un derroche,
Y que si intento huir tu locura me lo reproche,
Que mi sangre sea tu vino media noche,
Mi piel el dulce veneno que te intoxiqué,
Mi poca cordura, la sobredosis que te lleve a la muerte y te reviva de un golpe.



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