Laura Velez Bedoya

Una noche de lluvia y algo más.

La lluvia me arrulla en esta fría noche, que parece haberse puesto de acuerdo con mi corazón. Siento el sonido de mi llanto acariciar el estruendo de la lluvia, y me dejo llevar... se van uniendo en silencio. Y comienzan a danzar, con mis lágrimas y mi pecho a su ritmo. Me había fundido en mi propia burbuja, donde solo tenían cabida el llanto, el frío y la soledad. Pero llevaba varios días preparándome para el frío, y espero estar preparada para el invierno de mi alma.

Porque ni siquiera espero que llegue un cuerpo a calmarlo, porque no creo que encuentre uno tan cálido como el tuyo, y si no es así no lo necesito.

Todavía no recuerdo en que momento se interpuso el invierno entre nosotros, en que momento tu dejaste de calentarme los pies y el alma, en que momento me quedé tan sola, sola con mi amor y mis ilusiones... que son solo eso. Pero esta vez no me toma por sorpresa, llevo esperando este momento desde un principio, y aunque no deja de doler para esta noche es solo una decepción menos.

Mi pensamiento vuela algunas semanas atrás y no puedo contener los recuerdos en mis ojos, pero para esta noche ya son solo eso, recuerdos.

No quiero olvidarte, ni siquiera lo voy a intentar, porque se que nos volveremos a encontrar, vida de mi vida.

Sabes de mi miedo a perder... pero no te siento perdido, o quizá no del todo; algo de ti todavía sigue conmigo, o quizá solo en mi imaginación.

Sabes de mi miedo a las dudas... y en esta noche miles de dudas brotan de mis ojos. ¿que voy a hacer con tanto amor? -como duda principal- ¿como voy a hacer para lidiar con el? Si era para ti... y yo ya no me veo dándoselo a alguien más.

Se que nadie podrá llenar el vacío que tu me dejaste, pero espero que llegue quien llene los tuyos y sepa quedarse como yo no pude... como espero que tu tambien sepas quedarte, como conmigo no quisiste.

Esta noche con un nudo en la garganta te dejo marchar amor mío, con mi vida y mi alma a un borde de tu espalda.

 

 

Comentarios2

  • boris gold

    Nadie es irremplazble poeta, no te olvides que a la vuelta de la esquina te puedas chocar con el gran amor.
    Un abrazo

  • sezaru

    Todos los vacíos se llenan.



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