Giovanna Castellanos

Volver

Siempre llego al mismo lugar, a contemplar la vida, mi vida… desde una perspectiva bizarra y única.  Agarro la pluma y dejo que fluya, tirando de mis entrañas todo el veneno y a la vez alcoholizando
mis neuronas, sin límites, sin miedos.

No me basta con que cantes conmigo la misma canción, ni con que me acabes a besos.
No siento nada y no puedes cambiarlo.  
Y si pudieras, ¿Qué estas esperando?

- Estoy esperando que te calles para hacerlo… alucinarte, encloquecerte o emborracharte, a mí no me engañas con esa mirada, ni con ese cigarro que te hace aún más enigmática e irresistible. Conmigo sientes y bastante, sientes a tal punto que no piensas. Y eso te atrapa, te atrapa lo que no puedes controlar. Y yo, yo muevo tu mundo y lo pongo de cabeza. -


Cariño, después de vivir lo que he vivido las últimas semanas, regreso a ti. Con la mirada misteriosa que te encanta, y a la vez tan resignada de que nunca me iré de tu lado.



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