Omar Livano T.

Caminos de Ayer, de Sensibilidad Barata.

Camine, nauseabundo por la avenida que marcaste

Con los letreros de neon que salpicaban

Y difundían tu mensaje.

 

Llorar se convirtió en delito, para no  apenarte.

 

Entre los pasos en zigzag, obligados por la melancolía

Que se hacia presente… a cada mirada de gente extraña,

Acompañada de una sonrisa de pena.

 

Por el miedo de las manos… que me dejaste desnudas

Al  ver sangre asomarse por tus mejillas

Queriendo justificar mis actos

Y olvidar los tuyos.

 

Pasadas las horas, me vi entre

Recuerdos dañados

Y promesas maltratadas

Comprendí el mensaje… Que de por vida, será la cruz

En la frente… Que de “no merecer nada”,

Había hecho mi fe, concibiendo la soledad

Como parte de mí.

 

Odiarse, era permitido, para no apenarse.



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