Noririnne

Quiero que te quedes.

Mira, yo no sé cómo funciona esto del amor.

Ni del destino.

Sólo sé que te extraño.

Que me has intoxicado.

 

Y es que cada vez que sales por esa puerta,

algo dentro de mi tiembla.

No sé si es mi alma,

o las ganas que tengo de estar contigo.

 

Y ahora que tu te vas,

yo me quedo hundida.

Encerrada en mí misma.

Sola, solitaria y perdida.

 

Sola, solitaria y perdida

me encuentro derribada,

destruida, desesperada.

Jamás seré encontrada.

 

Me dejaste una herida.

Actualmente sigue abierta,

me recuerda tu ida.

No has vuelto desde que saliste por aquella puerta.

 

Soy nostágica, lo sé.

Te extraño, lo sé.

Nunca te llegaré a superar, lo sé.

Soy estúpida, lo sé.

 

Quiero volver a ese día,

el día que me condenaste,

el día que me amaste,

el día que me lloraste.

 

Quiero olvidar los secretos,

los 'no es nada',

los falsos 'te quiero'.

No soy estúpida, pero aun así me engañas.

 

Me intoxicaste,

me envenenaste,

me dejaste,

me olvidaste.

 

¿Y ahora qué?

Si tus suspiros eran mi combustible,

si tu vacío fue mi locura,

si tu sonrisa era mi creencia en Dios.

O en algo.

O en alguien.

 

Ahora solo quiero

ir a doscientos,

por una carretera

y en contra del resto.

 

Quiero saltar

de un cuarto piso

y al llegar el primero

darme cuenta de que quiero vivir.

 

Quiero que me mientas,

quiero que me falles,

quiero perderte y encontrarte,

quiero que te quedes.



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