aprendiz de poeta

YA NO ERES EL MISMO.

 

YA NO ERES EL MISMO.

Sé que el tiempo a pasado
que los años se le han plegado,
que el vernos todos los días
se te haga algo rutinario.
Pero a pesar de eso
y de tantas otras cosas
que para ti son una escusa
para no seguir siendo el mismo
de ayer, yo te sigo amando
como al comienzo. cuando
nos juramos amor del bueno.
Veo con tristeza que has
cambiado, que tus ojos no
me miran como antes, han
perdido ese sol que me
iluminaba cada mañana.
Traté de seguir siendo la misma,
pero el tiempo me a cambiado,
las huellas de los años en mi rostro
se han quedado, como fiel legado
de los años que he estado a tu lado.
Aún así, cargando años, vivencias,
muchas alegrías y desengaños,
te juro vida, que aún te sigo amando.
Como la primera vez, y
no me resulta extraño,
siempre traté de volver a
encontrar, al chico del que
me había enamorado.
Y entre la bruma del silencio
y las largas noches rodeada
de soledad, me daba cuenta
de que ahí renacía
nuevamente ese sentimiento
tan bello que despertaste en mí,
cuando era solo una chiquilla.
Sé que el tiempo aveces
hace estragos, pero en esta
relación, hizo muchísimo daño;
Tú pareces haberte olvidado
de mí, hay otras personas
que acaparan tu atención,
yo pasé a ser un mueble más,
un adorno en el hogar
muy poco valorado, al que
aveces se le pone atención
por casualidad, al que se le
sacude el polvo de vez en
cuando para que luzca algo
y no parezca tan insignificante.
No soy de hierro, soy una mujer
de hueso y carne y lo que
tú haces acabará por matarme
de dolor y desesperación,
porque no ves ni sientes
el daño que me estás causando.
Sé bien que el tiempo a pasado
pero las huellas en mi piel
dan muestra de mi entrega
hacía ti, y de la fidelidad
que te he guardado, pese
a que del amor que por tu parte
existió, ya no quede nada.
Te amo, pese a la decepción,
a pesar de la distancia
que nos separa, estando
juntos, en una misma habitación.
Te amo, y de testigo tengo
al cielo, mi fiel confidente
el que sabe de mi dolorosa
espera, por volver a sentirme
querida, y esa manos arrugadas
como lo están las mías,
demostrándome cariño.

Mónica.
Ruth Mónica Muñoz R.
Derechos de autor.
Chile.

Comentarios2



Para poder comentar y calificar este poema, debes estar [email protected] Regístrate aquí o si ya estás [email protected], logueate aquí.