Nicolas Ferreira Lamaita

EL NUDO EN LA SABANA

 

 

El niño dormía en su tibia cama,

Lisa y extendida cual luna de espejo

Así era su lecho, de prolijo aspecto

Ni el mínimo pliegue ni minima arruga.

 

Le intrigaba al niño al despertar del sueño

un nudo en la sabana todas las mañanas

_es acaso madre, que existan fantasmas

quienes por las noches vengan a asustarme.

 

-Puede que sea un ángel que vela tu sueño

-pregúntale a tu padre, el debe saberlo

_madre, como preguntarle si jamás lo veo

-el trabaja mucho por darnos sustento.

 

_Es que deseo verlo, decir que lo quiero

corra los fantasmas que rondan mi cama

que me asusto mucho cuando me despierto

al ver que anudada se encuentra mi sabana.

 

_no le tengas miedo a lo que no existe

o si tienes dudas tiéndele una trampa

vigilare si viene, detrás de la puerta

y si lo agarramos ya no tendrá ganas….

 

-¿Tu as de ayudarme a tender la trampa?

_cuando sean la doce mantente despierto

   trata no dormirte, desvela tu sueño

   y no tengas miedo, que lo atraparemos

 

   Y arropado el niño en su tibia cama

   sin el mínimo pliegue la minima arruga

   lisa y extendida cual luna de espejo

   sus ojos abiertos, pero un tanto tenso.

 

Llegada las doce, de mucho suspenso

sintió que en su cara dejaban un beso

y unas manos rudas de un ser corpulento

un nudo a sus sabanas ataba en silencio.

 

Valiente e intrépido se aferro al sujeto

grito ¡madre! ¡madre! Lo tengo, lo tengo,

enciende la luz por que quiero verlo

al feo fantasma que me turba el sueño.

 

Acudió la madre muy presta al encuentro

y encendió las luces riendo y riendo

sorprendido el niño, observo al sujeto,

_¡Papa!! eres tu, ¿por que haces esto?

 

-Necesitaba tener un motivo, de decirte te quiero

por que en las mañanas cuando yo me alejo

te encuentras dormido igual que al regreso

anudo tu sabana y en tu cara rosa te dejo mi beso.

 

El beso que dejo, lo absorbe tu sueño

pero el nudo simple que atado en tu sabana

te dirá que estuve, ayer por la noche

y hoy en la mañana te deje mi beso de padre y obrero.

 

De hoy en adelante no a de haber mas miedo

ya no habrán fantasmas que inquieten tu sueño

no lo dije antes pues no tenia tiempo,

el nudo en la sabana seguirá existiendo.

 

Mañanas y noches dejare mi beso de padre y obrero

e iras a la escuela feliz y contento

al despertar el nudo, junto con el beso, te dirá TE QUIERO.

 

-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-

 

Algunas veces nos preocupamos tanto con la forma de decir las cosas que olvidamos lo principal que es la comunicación a través del sentimiento.
Simples detalles como un beso y un nudo en la punta de una sábana, significaban para aquél hijo, muchísimo más que un montón de regalos o disculpas vacías.

 

 

 

Comentarios1

  • El Hombre de la Rosa

    Muy hermoso emotivo y espiritual ttu genial poema amigo Nicolas..
    Un placer haber leido tus letras...
    Saludos de amistad y afecto...
    Críspulo el de la Rosa...



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