julio de guernica

Vigilia

Han sonado las tres de la mañana,

y los rayos plateados de la luna

se abren paso, a través de nubes grises,

desgarrando la faz de la penumbra;

el insomnio tenaz de mi vigilia,

al mirarte dormir, casi desnuda,

delira imaginando mis corceles,

en loco galopar por tu llanura,

para saciar la sed en tu rocío,

y escalar beso a beso tus alturas...

Empiezo a recorrer muy lentamente

las sendas que en tu piel mi amor dibuja;

aprendiendo el contorno de tu talle, 

y calcando en mis dedos tu figura;

mi labio se deleita en tus sabores, 

en tu aroma mis besos se perfuman, 

voy en pos de tus cumbres más enhiestas,

y caigo hasta tus simas más profundas.

Después abro la flor de tu belleza,

para sorber el néctar que rezuma,

y al ver salir el sol, cuando despiertas,

descubro el universo en tu hermosura...

Comentarios1

  • Maria Hodunok.

    Bellísimo, poeta y con una dulzura especial para la mujer amada.
    Es un encanto conocerte, compatriota.

    Cariñitos.

    Mary.



Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.