Silvia Patón Cordero

El ánimo ofendido

El ánimo ofendido

 

El ánimo ofendido en receso

descansa por tanta burla e instancia,

que en poderoso no halla constancia

ni del abuso comprende exceso.

 

Beldades de antaño, de oro el peso,

del ámbar y mirra la fragancia…

¿valen de algo si ley es ignorancia

y normas un marasmo sin seso?

 

La verdad carísima la taso

en hipocresía de lo humano,

que tiende hacia el voluble retraso

de pleito en compendio vil, mundano.

 

Yo lo injusto por cuerdo rebaso

si las gentes de espada y arcano

se defienden con honor escaso

bajo el antifaz del hurto profano.

 

Comentarios1

  • El Hombre de la Rosa

    Muy hermoso poema amiga Silpaton
    Un placer leer tus letras...
    Saludos de amistad de Críspulo...
    El Hombre de la Rosa...



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