Darío Ernesto

Por amarte asi



Un amor  trajo sueños

Amarle a ella tanto como a la luna

A las estrellas

Amarle como al aire

Puro del valle en la mañana

Aromas de la tierra, tomillo, piperinas.

Es como  la vida entrando en mis venas

Soplo de vida, insuflando hijos.

Por haber amado tanto, de amor se sufre

Pensar que alguien te piensa,

Y encontrar el hueco de tus manos vacios,

es como regresar, a un  viejo rio

Encontrarlo, solo piedras y arenas  reseco.

Cuando un amor es tan fuerte,

ni el océano, pueden apagar sus fuertes llamas,

Pues queda incrustado en las tablas de un  corazón enamorado  e  iluso,

es por ese amor que trae ostracismo al alma

Y al correr las aguas del tiempo

Trae  recuerdos y amargura, por que fue infiel,

Pero ese amor fue un ancla

En las noches de soledades y tormentas

Donde encallan los poetas, los suspiros, las ansias

Y  tristes melodías.

El primer beso largo, largo y eterno

Como un cantico de alabanza,

¡Oh cuando besé tu frente, mi niño por vez primera!

Diminuto y  tierno en mis brazos,

Saber que amarte así, a un amor divino

Puede ser comparado.

Y la vida, con la magia

 trae sus años, sus ramas, sus sombras, sus frutos

Vendrán otoños, y el mar que orada las rocas invencibles

Su  espuma será eterna,

besando la arena para no verla, fallecer reseca

por amor

Todo ello al amor solo se compara.

Amarte así, mi vida

aire de mis entrañas

Carne de mi carne compañera mía,

Vertiente de suspiros hechos criaturas

Amarte precisamente, en vuelo  libre sin fronteras

Solo un amor asimismo, jamás tendrá barreras

Ni rieles, ni caminos , ni huellas,

Por amarte así, deje mi puerto, mi nombre mi adolescencia

Corte mi pelo, rasure mi barba,

Por ti mi niña Abril Morena

Y  entendí al felino que roza su cabeza con sus crías,

Y acune sueños, niño mío, Nahuel Sebastián

Para llenar mis ojos de rocío, nublándome de amor

Llorosos de  admiración, por tanta belleza infinita

Por amarlos así,

 hasta mi vida diera, para verles reír

Para  solo ser feliz,  con solo sus miradas.

Amándoles así mi tiempo corre día a día

Siendo esclavo para adorarles  a cada instante

Mientras el corazón palpite,

Lloverá un mana de mis manos para saciar el deseo de ser amados

Aun vivo o muerto,

mis poemas

Serán elixir para sus bracitos cansados

Pues la vida bella, encantadora,

 es como una rosa con espinas

Fragante, suave y nada se olvida,

Más a  la  rosa le llegará  su otoño y se avejentará

Pero jamás en el recuerdo se olvidará.

Así como una flor es mi amor, para ofrendarles.

Dure lo que dure el invierno de la vida

Las estrellas seguirán dando su luz

Aun después de muertas,

Raudamente  pasamos de pequeños a ser recuerdos

Solo el amor perdura

Aun después del sueño profundo

Y las palabras.

Comentarios3

  • El Hombre de la Rosa

    Una hermosa familia y un lindo poema amigo
    Un placer leer tus letras...
    Saludos de amistad de Críspulo...
    El Hombre de la Rosa...

  • el poeta del abismo

    Muy bello su poema remarcando la familia
    Un gusto leerlo
    Saludos de amistad

  • Darío Ernesto

    muy lindo pá te estamos usando tu usiario yo y abril Jaja PH: Nahuel y Abril



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