Martín Nájera Barrios

MI ULTIMA PARRANDA

 destilan amarguras las penas de mi alma,

y el licor de mis días va agotando mi suerte,

Embriagando mis sueños las horas de cerveza

derramada. Y brindando con la muerte,

le reclamo que se quede tan callada,

al echar sobre la mesa los naipes de mi suerte.

 

Se me enturbia la mirada y se

que otro trago de este vino tan amargo,

Será el final de otra noche de embriaguéz,

y perdición. La rockola está tocando , sin embargo, 

van mis ultimas monedas por "La Ultima Canción"

 

Otro sorbo de licor y mi destino,

habrá marcado en su reloj la madrugada;

son las tres de la mañana y ya no hay vino,

pero aun queda cerveza bien helada,

para no perder el tiempo en el camino,

ni sentir cuando se apague mi mirada.

 

*****

Fin

 

 

Comentarios1

  • El Hombre de la Rosa

    Muy emotivo y surrealista tu bello poema amigo Martín...
    Que tengas una buena entrada de año 2015...
    Un afectuoso abrazo de tu amigo:
    El Hombre de la Rosa...



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