Fernando de Lira

TU BOCA

Tu boca,

que fue mi boca

comida de mis labios

dulzura de mieles

néctar de dioses

dejé secando

el aroma quedado.

 

Como uva

prendida en alambres

abandona su piel

para arrugar

en silencio

y conservar su dulzor

 

Tus labios

que jugaron con los míos

en tardes, noches

y salvajes madrugadas,

húmedos, únicos, bellos

recuerda mi memoria

la sonrisas perfecta

que hoy volví a mirar.



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