Gerardo

mi respuesta al tiempo

Quisiera cambiar la trama de este cuento
y borrarla de esta historia aunque sea por un momento,
si pudiera quizás cambiaría alguna una letras,
a lo mejor un capitulo
o quizás el libro entero de mi historia en un momento?.

Quien no lo ha pensado,
pues si viene cierto y por mi lado
hay momentos en que desearía no haberme equivocado.

Que alguien me diga.

¿Quien es feliz en este mundo?
¿Quien diablos es perfecto y hace todo lo correcto?
¿Y quien de todos no ha aprendido de una falta o de un error en su momento?

Esta es mi respuesta al tiempo
el resultado de mi vida
en el suceso de lo que pudo y jamás fue,
esta es la historia que yo vivo
asustado y perdido,
después de haberla conocido.

Nací en el ojo del mar
bajo un cielo dividido por un rio
cuyo nombre se repite al nombrar.
acepté aquel refugio bajo el Puente
que se apega a un buen camino,
camino que parece justo porque está dentro del orden,
camino que siguen muchos sin saber que es solo de hombres,
por eso llegué ahí
y aunque tuve mil destinos escogí ese lugar,
a esperar ese sonido que me haría despertar.

Entre templos inventados por hombres disgustados
forjé mis valores y me hice destinado,
con la memoria aflojada y confundida por su estado
recordaba a toda hora lo que todavía no había pasado.

Ahora pienso en mi final,
en los brazos que me esperan,
recuerdo su vestido blanco y ese brillo en sus manos,
lo recuerdo como ayer,
como si hubiera ya pasado.

Recuerdo la mesa de cuarto,
esa mesa era mía,
pues tenia la manía de nombrarte sin pensarte
de escribir mi nombre junto al tuyo
sin siquiera sospecharte.

¿Que hubiera pasado si hubiese caminado?,
¡que rabia me da!
¡si estuve justo ahí!,
¡a un paso de tu lado!,
convenciéndome a mi mismo
que quizás me había tocado.

Si supieras cuanto tiempo y cuantas veces te espere
quizás tal vez te vi,
quizás te imaginé,
que tonto fui,
que ciego fui,
si tu estabas ahí,
tan cerca de mi.

Aunque el tiempo conmigo fue bastardo
y moría yo en su pasar,
al morir vivías en mis recuerdos,
pues repito que es mi historia
y mi paso por el tiempo.

Desde entonces he cambiado mucho
y he dictado algunas normas en mi ser.
Le he enseñado a mi cuerpo a vivir sin tu calor,
le enseñé a salir airoso,
a mofarse,
a revelarse,
incluso le he enseñé a curarse del dolor.

La verdad de mi historia es la esencia de esas vidas,
los recuerdos de sus dichos los que a veces me derriban,
sus silencios que me nombran,
me torturan y asesinan
estallando en mi cabeza
empezando desde arriba.

todos esos dichos y silencios,
todos vanamente se borran con el tiempo,
dejándome internado en esta celda
erigida con quimeras y gemidos
develadas por su gèlido desprecio.

Me confundo escribiendo y leyendo mis locuras sin cimiento
y mi delirio constante me sumerge en la miseria,
me alejo de este mundo dejando al viento lo que sobra de mi tiempo,
dejando a su favor mi miedo
por lo que soy capas de hacer por ti,
porque el si sabe lo que siento y pienso…

…No te preocupes,
me doy cuenta que estoy mal,
pero ya es tarde en mi reloj para volver a ser normal,
pues no hay razón para dejarlo,
aunque algunos dicen que debería intentarlo …

Esta es mi respuesta al tiempo:

Gracias a ti mis horas sin ella sobran,
gracias a ti mis días sin ella están de más,
gracias a ti los meses y los años esperan su pasar y me obligan a pensar,
me exigen terminar de escribir y luego volver a empezar.

Gracias a ti vivo en mis sueños,
Allá,
en su recuerdo,
en su tiempo del que no tuve tiempo
justo en medio de su eco que me deja sin aliento
impulsando mis manos y mi pleno por su cuerpo,
con latidos tiesos
que vibran en mis huesos y me hacen fantasear.

…Todo por tu culpa,
maldito y condenado tiempo,
transformo mi agonía en versos,
tratando de llenar con renglones estos estanques secos,
para ver si así logro escuchar su voz
que susurra a mi alma de lejos entre todo este silencio.

Esto no es lógico,
por más que sigo escribiendo,
por tu culpa no existe sonido en mis textos,
porque solo son ecos,
así como nuestros cuerpos chocando de noche estando tan lejos.

Por tu culpa maldito tiempo
juego a las escondidas aunque estoy viejo ya,
y pienso todo el día en su fantasma,
tarareando todo lo que se le extraña
incluyendo los masajes en mi espalda,
a aquella sorprendida diana
y los buches de café.

pues esta es mi respuesta tiempo:

Tengo ruido en mí interior,
sonido de silencio que grita más fuerte que yo,
tanto que a veces no acepto que estés ahí,
tanto que ahorcaría los hábitos de la realidad,
tanto que cambiaría todo, absolutamente todo
con mi solo maginar.



Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.