Raul Gonzaga

Dos ladrones

Cuando Cristo fue a la cruz
Entre dos grandes ladrones,
Uno expresó mil perdones;
El otro, sálvate tú;

 

En quien hallaré más luz
En quien negó sus acciones,
O en quien no pidió perdones
Y aceptó humilde su cruz;

 

Todos dicen que fue el bueno
Porque se ganó el Edén,
El que vivió de lo ajeno

 

Pero al final buscó el bien:
Yo considero supremo
Al que aceptó lo que fue…

Comentarios4

  • Raul Gonzaga

    Ya analizado por Hesse en alguna de sus obras, el ser responsable de nuestros hechos hasta el final, nos muestra que Sócrates tenía la razón, la virtud se practica día con día no solamente cuando somos vistos por los hombres o por las cámaras; cuando somos conscientes de la siembra afrontaremos cualquiera cosecha...

  • Paco Jose Gonzalez

    Te ha salido un poema genial , vaya poemazo que has escrito, en cuanto a originalidad en el mensaje, que me ha encantado y lo comparto (coherencia VITAL), como en el ritma y la forma que son deliciosos, uno de tus mejores poemas.

    Abrazos,

    • Raul Gonzaga

      Paco José González, gracias, como siempre la voz franca y noble de un gran amigo; saludos y un fuerte abrazo fraternal...

    • rosamaritza

      gran poema, querido Raul un abrazo y beso tqm.





      rosamary

      • Raul Gonzaga

        Rosa Maritza, gracias, querida amiga, tus palabras son muy apreciadas; saludos y un fuerte abrazo fraternal...

      • El Hombre de la Rosa

        Estoy de acuerdo contigo en los hechos de la crucifisión que relatas amigo Raúl Gonzaga...
        Un placer pasar por tu gratificante portal...
        Abrazo de amistad y afecto de Críspulo...
        El Hombre de la Rosa...

        • Raul Gonzaga

          El Hombre de la Rosa, ayer justo oí un bello poema de usted en labios de un declamador argentino -nos lo compartió María Hodunok- qué profunda conciencia de nuestra miseria actual, con personas que nos rodean tan poderosas como inconscientes; gracias y felicitaciones por ser lo que es: un gran hombre, un gran poeta y un ser preocupado por sus hermanos, los hombres; saludos y un fuerte abrazo fraternal...



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