Doris Co

Pesares

 

Deje la cúspide, en los sueños de la saeta del tiempo dormida

Tronó en el cielo azul y verde de un verano en esencias,

Apago una sonrisa el germen dorado,

Lloro en la densa neblina la sonrisa fingida…

 

 

¿Que hacen ruiseñores en esta pesadilla? ¿no cantan?

La agónica y mustia trepadora otrora perenne

El sollozo envuelve el cañón nudoso

¿Que no quita la bestia sazón de maldad?

 

 

El verde musgoso tapiza paredes,

Y el lodo putrefacto inserta el gusano que roe y carcome,

La maleza insípida, excipiente en las llanuras doradas,

¿y los sueños? los sueños descansan en la madre selva,

 

 

Los cantares gimieron el desafinado grito postrero

¡¡Deja, deja que hoy camine en tinieblas!!

Que el sol se oculte en las llanuras re secas

Camina la peste y el gusano carcome los sesos…

 

 

No mata el arma, ni la espada, tampoco la granada

No desquebraja el alma el veneno de la daga que mora larga y ponzoñosa detrás de tus labios

De allí el demonio pestilente arroja su fango

Y el gusano corrompe el juicio…

 

 

La carreta sin jinetes camina al abismo…

En el campo santo duermen pecadores,

Un rayo de sol

secara el pétalo de la flor negra que yace en la puerta,

cuando la locura senil me devuelva el olvido,

Y entonces la aurora me dará respiro...

 

 

Doris Co

Comentarios1



Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.