Ludovico Lujan

ADIOS en Domingo

Atardece,  y en mi alma se augura ya la llegada del anochecer;

Me aguarda un definitivo mañana, donde ya no estarás; solo la ausencia y el silencio atenderán a mis llamados; los deseos  reprimidos ahora,  yacen sin esperanzas detrás de cada suspiro, de cada recuerdo tuyo.

 

Los algodones grisáceos que  aun acompañan a este cielo azul, se desdoblan en caprichosas brumas  y se  disuelven  ante la ansiedad de mis ojos, es entonces, cuando no puedo sustraerme al sabor agridulce  de  tu elocuente irreverencia, con la que afrontas la vida, incluyendo mis otoñales pretensiones.

 

Un ave  parte rauda el horizonte bajo este cielo triste; aspiro la cálida  humedad del aire, busco inútilmente saborearla  en una tentativa por asociarla a  tus labios; el ave desaparece en la distancia y es cuando caigo nuevamente en cuenta de que ya no estas….y que solo alcancé a distinguir tu silueta entre sueños inventados y almohadas trasnochadas….., a diferencia del ave, tal vez ya no regreses.

 

Se acerca la noche y por mucho tiempo no quisiera cerrar mis ojos y aprisionarte en mi mente… se hastía mi voluntad y  dejo al cansancio la tarea de soñar como tantas veces. Olvidarte solo será una elección cuando las mariposas que aun  revolotean en mi estómago, decidan integrarse al paisaje del pasado.

 

Quedaron en el misterio el olor de la enredadera de tus cabellos, el sabor  de esa sonrisa, y la textura del brocado de tu piel. Mis dedos  y mis labios ya no querrán saber del camino hacia ese lugar. Ya no más encuentros platónicos. La realidad me  sale al paso, vestida del aroma que dejas y del eco de tu voz que se pierde en la distancia.    

 

Al salir, si volvieras la mirada, quiero que recuerdes  mi rostro por un instante, tratando de abstraerte de este mundo terrenal, y llévate contigo la elocuencia de las palabras que pudieron existir en  mis silencios; y no olvides reservar para ti las promesas que nunca llegaron a ser en ese  mundo ideal, que ocuparon en mi ser el lugar reservado para las cosas más hermosas y auténticas que inspiraste y creaste dentro mí y de ese pequeño universo … que ahora no existe.



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