Raúl Daniel

Una Fantástica Historia Común (I) La Nube


AVISO DE AUSENCIA DE Raúl Daniel
Estimados amigos de Poema del Alma: Debido a vicisitudes muy extensas de relatar me vi alejado de la página, hoy intento regresar, paulatinamente iré subiendo algunos poemas que ya publiqué, por lo que les pido paciencia, pues es por ahora todo lo que puedo hacer, gracias por vuestra comprensión.

Hoy comienzo a publicar una historia que forma parte de mi libro “Historias desquiciadas”, del cual son también algunos de los poemas que ya he subido a esta página (Misterios, Nuestra hermandad, La batalla, Juancito tavyrón, Un lucero en su mirada, El día de las polleras largas, Hasta ayer, Perdiste, El testigo, La metamorfosis del poeta, Sueños..., Por el mundo, La mariporrosa, Seguramente, Le Carnac, Los nueve, Don Pepe, Culpa de la Petrona, Los tales y Oye, joven...)

Esta historia -que he titulado “Una Fantástica Historia Común”- es de una familia paraguaya que obligadamente migró a la Argentina, torciendo así su destino... o no sé... tal vez cumpliéndolo. Pero a pesar de ser una creación literaria se parece bastante a lo que argentinos y paraguayos conocemos muy bien y vivimos.

Se trata de doce poemas en total que pienso ir subiendo uno a uno desde hoy, todos los días.

Espero que les agrade.

 

La Nube

 

Con una paciencia antigua

se subieron por el rayo,

ninguno llevaba paraguas,

pero tenían un gallo,

era el veinticinco de abril

del augusto mes de mayo.

 

No querían sonreír...

pero se hacían cosquillas

por debajo de los brazos.

 

Llegaron hasta la nube

después de tanto trabajo

y se pudieron subir

cortando por el atajo.

 

Rápidamente la abuela

se puso a pelar mandioca,

mientras los chicos jugaban

un ratito a la pelota.

 

Fue entonces cuando lo dijo

(el papá a la mamá):

-“Che vieja, no te parece

que se está poniendo fresco...”

mas ella le contestó

con un : -“Sí, no, ¡já, já, já...!”

 

De la nube (en las orillas)

no dejaba de llover,

tampoco de caer rayos.

 

Mientras comían la abuela

no paraba de decir:

-“¡Que rico que está este gallo!”

 

No se querían reír...

pero se hacían cosquillas

por debajo de los brazos.

Comentarios7

  • El Hombre de la Rosa

    Espero que nos deleites como hoy con tus bellos escritos y poemas amigo Raúl Daniel
    Un placer pasar por tu portal...
    Saludos de Críspulo
    El Hombre de la Rosa

    • Raúl Daniel

      Gracias Amigo y Maestro!!
      Un gran abrazo!!
      R_D

    • Isis M

      A la Nube me subiste y acortamos el atajo, me sente a observarte y me cosquilleabas bajo el brazo...me gusto Mi hermano y maestro...
      espero mas...

      besitos
      Isis

    • Violeta

      SE SIENTE SUBLIME Y BELLO ESPERARE LOS DEMÁS ....BESOS

      • Raúl Daniel

        Gracias Violeta..
        Un beso!!
        R_D

      • Edmundo Rodriguez

        Querido Amigo Raùl ,
        Me encanta el arranque ,
        suena fino el motor .
        Abrazo .

        • Raúl Daniel

          Gracias Edmundo.. No te defraudaré!!
          Un abrazo..
          R_D

        • Miriam Inés Bocchio

          hermoso cuento amigo Raúl,esperemos cómo sigue.me encantó
          Cariños de Ines Ine

        • Trovador de Sueños ...y realidades.

          Excelente, hermano. Un gusto leer.

          Saludos cordiales, feliz noche.

          • Raúl Daniel

            Me alegro mucho que te gustara!!
            Gracias por comentar--
            Un abrazo..
            R_D

          • Luis Alvarez

            Amigo, no me perdono el hecho de no haber comenzado la lectura antes. Congratulaciones.



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