Río Que flota

untitled #2

Mi cráneo pulsaba mis letras, mis dormitados despojos de razón eran la tinta, el espacio entre esos arbustos era mi tumba. El epitafio era lascivo, tal como las orquídeas estimaban que sucedería; las lágrimas de sus cabellos explotaban en el vacío y de pronto sus esporas eran polvo de estrella. Las paredes me arrebatan el oxígeno con su respiración apulmomar y la brisa nunca fue tan hermosa. 

Quiero esos beats, quiero transformarme en música, en versos, en expresión, en la odisea de las palabras. Reniego ser hombre, mujer, transexual, travesti, pederasta, heterosexual, bestialista, homosexual... soy muerte.

Deseo a la muerte y junto con ella a los dioses de lo intangible, de lo abstracto.... El dios de mis conexiones nerviosas.

Oscuro, negro, invisible; muerte..., nuestras muertes: la biofilia está en el vacío, como la máquina encargada de imprimir colores vívidos en la sinópsis de nuestras neuronas. 

luz! le temo a la luz y ella me impregna de sus dulzones augurios. Me vestire de vacío y asistiré a la fiesta de debajo de la alfombra del cosmos, y nadaré más rápido que las palabras luminosas que emiten sus partículas manchadas del vacío que recoge, cual ave pescadora, del oceáno del infinito.... de pronto me hundo y dejo de SER, he muerto, soy libre.

Comentarios1

  • Javier Carrillo

    Un verdadero escrito!!!



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