Daniel Eduardo Mendoza Camarena

La Tinta de un Corazón roto

I

Aquél momento en que te vi

un instante inesperado,

en un día muy nublado

y pensando mucho en ti,

vi lo que eras para mí;

dejándome en el abismo,

lamento amargo y perdido,

traté de no sufrir más

mis heridas, que jamás

quedarán en el olvido.

 

II

Traté de dejarte atrás

ignorando aquél "amando",

ése que estás olvidando.

Sé que nunca volverás,

porque ya nunca estarás.

Y olvidándote estaré,

el ocaso detendré

para no sufrir por ti,

porque yo siempre creí...

"¡Recordando, olvidaré!"

 

III

Cuando menos esperaba

en el olvido dejé

aquél amor que pensé

que jamás se acababa;

sentimiento revolcaba

dejando una huella firme:

he decidido que al irme

puede ser todo mejor,

como con aquel esplendor

de vivir y no morirme.

 

Autora: Andrea González Rangel.

 



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