Esteban Mario Couceyro

El otro

Estoy despertando la oscuridad del nuevo día

para que se ilumine la pasión de la mañana.

 

Entre los dedos se escapa el agua

que no llegará a mis ojos

como esas lágrimas

que no he podido llorar.

 

Me miro

y el espejo me muestra a un extraño

que me hace muecas

pleno de felicidad, mientras se afeita.

 

La bronca, se atraganta en un grito

"ya voy..., ya se que es tarde".

 

Mientras que el otro en sonrisa forzada

muestra los dientes y saca la lengua.

 

Apago la luz y lo dejo solo.

 

 

Comentarios2

  • Paco Jose Gonzalez

    En verdad que plasmas esa sensación de doblez identitaria que padecemos a menudo aquellos que sentimos o pensamos más de la cuenta a la perfección, has creado un poema muy notable, muy bueno, un saludo cordial.

    • Esteban Mario Couceyro

      Gracias por tus palabras, son generosas, como en definitiva lo somos con nosotros mismos, al vernos cada mañana.
      Aunque hay veces que le daríamos guerra, a ese tipo que nos mira con desparpajo.
      Un abrazo desde este sur.
      Esteban

    • Antonio Manuel Pereles

      surrealismo del bueno, felicidades.

      • Esteban Mario Couceyro

        Como la vida misma..., estimado amigo.
        Te saludo
        Esteban



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