franco berlusconi

sin entendimiento

ahi tirado sobre aquel sillon verde, con su hermoso cuerpo blanco, sus labios carmesi, y su cabello cafe, destilando e hilariando los hilos de mi perversion, estaba el, desnudo, lascivo, ardiente, queriendo entender los secretos de mi cuerpo, en un idioma que solo hablabamos los dos, y en el silencio de aquella fria sala, abstracta y de angulos perfectos, que se quebrarabn solo al brillo de los adornos de plata nos dimos un beso, recorrimos nuestros cuerpos tibios aun como si fuera la primera vez, como si fuera la ultima vez, sin el menor atisbo de sentimiento, casi casi por inercia, en un septimo piso, en algun del centro de la ciudad....



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